Penúltimo partido y seguimos recibiendo alegrías.
Había sido una semana algo convulsa, solo 1 entrenamiento y encima muchas bajas en este último. Esto favoreció que hasta tres alevines tuvieran la oportunidad de subir con nosotras para ayudarnos en un encuentro entre dos equipos que se encontraban pegados en la clasificación.
Pese a todo, conseguimos marcar el ritmo desde el inicio, logrando canastas muy meritorias y trabajando bien desde la defensa, gracias en gran medida a las tres jugadoras que subían para ayudar, pues consiguieron contagiar su energía al resto de compañeras.
Excepto por un pequeño momento de desconexión que supimos frenar rápidamente, las najerinas se trabajaron un partido cómodo, donde todas tuvieron sus oportunidades, con un gran volumen de tiro, algo que veníamos pidiendo desde inicios de temporada.
Juego coral, sistemas bien trabajados y sobre todo una actitud impecable.
Queda un partido más para poner el broche a este inolvidable año y la mejora es sin duda muy notoria.
-Jaime Marqueta-